5 regalos que te puedes hacer en 2021 y que tus hijos/as agradecerán

¡Felices fiestas!
No hemos tenido un año fácil ¿verdad? Es momento de reconocer el gran valor que tiene todo lo que has hecho. Te mereces un descanso, un reconocimiento, un agradecimiento. Como padres y educadores, como trabajadores por cuenta propia o ajena, en casa o fuera de ella, enhorabuena por todo el esfuerzo realizado en este año de cambios, confinamientos, mascarillas e incertidumbre. También los que tenemos hijos o alumnos merecemos esos aplausos.

Si te pasa algo parecido a esto: te gustaría dormir más, te gustaría comer mejor y con más tranquilidad, echas de menos algo más de tiempo para ti, para tener más vida social, para hacer más deporte. Si te gustaría quizás un trabajo diferente, mejor remunerado o que te reporte más satisfacción, o si lo que más deseas es cambiar de vivienda… Si estás atravesando una crisis con tu pareja, si te sientes solo/a …, y además de cualquiera de estas situaciones, te inquieta el futuro, no ganas para disgustos con las cosas del cole de tus hijos, …Entonces no te preocupes si sientes que no eres tan buen padre, madre o educador como te gustaría. Sencillamente, no se dan las condiciones, situación bastante habitual por desgracia.
Una de las cosas más impactantes de la educación Montessori es reconocer la responsabilidad que el adulto tiene de sentirse bien consigo mismo para poder ser un buen educador. Una de las claves de la educación está en crear un ambiente psíquico positivo y estimulante. Para crear un ambiente así, de forma auténtica y real, hace falta transmitirlo desde la experiencia. Es decir, hay que tener una vida estimulante y una actitud positiva y optimista. Si no lo vives, no lo vas a transmitir.
La educación del educador Imagínate que en lugar de tener que educar a tus hijos o alumnos tuvieras que educarte a ti mismo/a. Este es un trabajo arduo, que necesita ayuda externa. María Montessori considera que el educador debe educarse a sí mismo por mediación de otra persona, para que pueda mostrarle lo que no alcanza a ver, para que pueda guiarle en todos los aspectos de su personalidad y de su propia vida en relación con los demás. El principal motivo de todo esto es que transmite a los niños muchas cosas inconscientemente.
Educar no es enseñar, es más bien mostrar un camino para vivir. Lo primero que hace un niño para tomar un curso de acción específico es observar cómo lo hacen los que ya han sobrevivido, es decir, los mayores. Y los niños (sobre todo, los más pequeños) no tienen mucho interés ni atención en lo que dicen los mayores, sino que observan la cara que ponen, la expresión del cuerpo, el tono de voz, la postura, la calidad de los movimientos… Ellos observan la configuración corporal de la expresión emocional del adulto. Toman nota de eso, y lo imitan para interiorizarlo. Antes que entender el lenguaje racional, entienden el emocional. Puedes decir que estás muy feliz, pero si en realidad no lo estás, se te va a notar. Y los niños más pequeños sólo entienden eso que se nota, no lo que has dicho.

Por todo ello, si te preocupa la educación de tus hijos, te invito a una mirada interior. Revisa lo que les transmites inconscientemente mirando de frente cómo te sientes, observa cómo son tus deseos, tus propios límites, fobias, hábitos y habilidades. Sin miedo, mírate y toma una decisión para vivir mejor. Es el mayor regalo que puedes hacerte a ti mismo/a y a tus hijos o alumnos.
 
El propósito de año nuevo
Vamos a cambiar de año en pocos días. Llega el momento en el que la gente hace los típicos propósitos de año nuevo: adelgazar, dejar de fumar, aprender idioma, hacer un viaje, etc.

¿Y si nos regalamos un año de pequeñas acciones que nos hagan la vida más fácil, alegre y satisfactoria? Cualquier pequeña acción en este sentido es una decisión que implica un cambio. Cualquier cambio conlleva alguna renuncia o superar un miedo. Eso es ejercer la libertad: elegir por uno mismo. ¿Qué te parece si mostramos este camino a nuestros hijos o alumnos: somos valientes y elegimos la vida que queremos? Hay que ser valiente para ser libre.

5 temazos para vivir mejor y hacer más fácil la tarea educativa sea en casa o profesionalmente
Te dejo aquí 5 aspectos que te pueden ayudar a identificar lo que podría generar en ti una mayor satisfacción personal para ofrecer un mejor ejemplo a tus hijos o alumnos:

1. Comunicación en tu familia: ¿Escuchas activamente y con empatía a tu pareja y a tus hijos? O les oyes mientras miras el móvil y les dices sí a todo para que te dejen en paz cuanto antes… ¿Les hablas en primera persona, según lo que tú sientes o dedicas mucho tiempo a decir lo que deberían hacer los demás? ¿generalizas con frecuencia usando expresiones como “siempre haces…”, “nunca quieres…”, etc.? ¿Levantas la voz con frecuencia? ¿Usas ironías, tienes un lenguaje agresivo…?
Tus hijos o alumnos te observan. Probablemente te imiten ahora o más adelante.
¿Qué vas a hacer para mejorar la comunicación en tu familia?
 
2. Tu trabajo: Buena parte de tu tiempo lo empleas trabajando. Y fuera del trabajo, también dedicas tiempo a pensar o hablar de ello. Por lo tanto, es fundamental sentirte bien en ese contexto.
Si estás mal en el trabajo, puede ser que crees una atmósfera tensa en casa. Tus hijos o alumnos van a sufrirlo indirectamente.
¿Qué vas a hacer para que tu trabajo te reporte una gran satisfacción y alegría?
 
3. Relación de pareja: ¿Hay plena confianza mutua? ¿Hay tiempo para el disfrute sin interferencias de trabajo ni niños? ¿Está equilibrado el reparto de tareas y responsabilidades compartidas? ¿Existe un sesgo patriarcal en este reparto? ¿Hay muchas discusiones? ¿Son muy fuertes?
Los niños identifican roles cuando hay diferencias muy claras, y después tenderán a ubicarse dentro de uno de los roles cuando tengan pareja y a replicar las mismas conductas que han observado.
¿Qué vas a hacer para mejorar tu relación de pareja?
 
4. Economía personal: ¿Tus ingresos son suficientes? ¿Son estables? ¿Son justos? ¿Controlas los gastos? ¿Arriesgas invirtiendo? ¿Cómo hablas del dinero a tus hijos? ¿Consideras que el dinero es algo malo? ¿Qué decían tus padres sobre el dinero? ¿Cómo era el patrón financiero en casa? ¿Muchos altibajos? ¿Pocos ingresos? ¿Deudas?
Tu discurso sobre el dinero condiciona tus ingresos. Está demostrado que el desarrollo intelectual es mayor en niños cuyos padres tienen ingresos más altos y estables, pues la estabilidad económica disminuye el nivel de estrés en la familia. Probablemente, tus hijos replicarán tus patrones económicos cuando sean mayores.
¿Qué vas a hacer para mejorar tu situación económica?
 
5. Hábitos saludables: ¿Cómo te alimentas? ¿Haces deporte asiduamente? ¿Tienes contacto con la naturaleza? ¿Tienes vida social? ¿Y momentos para tu espiritualidad (religiosa o no)?
De la comida es muy importante el proceso de digestión. Si existe un clima tenso o si hay prisas mientras se come, se digiere peor porque el cerebro tiene que restar energía al proceso de digestión. Comer debe ser un momento placentero. El tipo de alimentos y el cómo ha sido cocinados también tiene su efecto sobre la salud. La actividad física te proporciona una mayor satisfacción personal y autoestima. La naturaleza regula tus emociones y te ayuda a descargar tensiones, la vida social es simplemente necesaria para evitar una sensación de encarcelamiento, y la espiritualidad es tu momento de conexión íntima, con tu niño interior, con tus antepasados, con lo eterno, … etc. Los niños toman nota de cómo vives con respecto a estas variables.
¿Qué vas a hacer para tener mejor salud física y mental?

Escríbeme a este correo y cuéntame qué es lo más importante que te gustaría cambiar en tu vida para el año 2021, y cuál es tu principal reto educativo. Te responderé con una propuesta de acción encaminada a alcanzar ambos logros ¿qué te parece?

Te deseo que elijas bien tus propósitos y que los cumplas.
¡Un fuerte abrazo y feliz año nuevo!

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