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Este pasado viernes celebramos el Día Internacional de la Paz con las familias del centro. ¡Gracias a todas las familias por venir y contribuir con su granito de arena en la creación del huerto! Se plantaron las primeras lechugas y las primeras flores, para inaugurar un proyecto que enriquecerá el aprendizaje de los niños y niñas, poniéndoles en contacto con la naturaleza, los ciclos de vida y la tierra.

¡Gracias, también, a todos los padres y madres que colaboraron trayendo comida y bebida para la fiesta! Pasamos una tarde muy bonita en compañía de quienes hacéis todo esto posible.

 

 

La Educación para la Paz es uno de los ejes de este modelo pedagógico. María Montessori escribió “Educación y paz” en 1950, tras haber vivido las dos Guerras Mundiales y la Guerra Civil española. Para ella, la paz se alcanza a través de la educación, y es el objetivo último de la pedagogía Montessori. Fue nominada tres veces al Premio Nobel de la Paz por su labor en este terreno. Mahatma Gandhi expresó su admiración hacia la forma en que se trabaja en las esuelas Montessori, y le escribió:

 

“Era una cuestión de gozo inefable para mí que desde su infancia a los niños, en las escuelas Montessori, fueran llevados a entender la virtud del silencio. (…) Todo mi corazón estaba con los millones de niños de los pueblos de la Inidia, y me pregunté… ¿Sería posible que a esos niños yo les diera las lecciones y la formación que se les está dando con su sistema?

Usted ha remarcado que, para que alcancemos la verdadera paz en este mundo, (…) debemos empezar con los niños, y si ellos crecen en su inocencia natural, no tenemos que sufrir para lograrlo, no tenemos que pasar por resoluciones inútiles; (…) hasta que por fin todas las esquinas del mundo estén cubiertas con aquella paz y amor por la que está hambriento el mundo entero.”

 

Es decir, un niño que se desarrolla y florece en un ambiente de respeto, paciencia, amor y confianza, crecerá para ser un adulto pacífico, confiado y respetuoso.

 

 

Pronto se irán llenando los bancales del huerto de verduras y flores, con el cuidado de las familias, los maestros/as y los niños/as de la escuela. Crear y mantener un huerto es también educar en el respeto hacia la VIDA. Y, si los hombres y mujeres de mañana respetan la vida, ¿acaso no queda la PAZ a un paso?

 

  1. Avatar Denilson Timpani Barduche

    It was such a delight in seeing both children and parents/adults engaged in such a peaceful and mindful activity. I hope these activities will continue to happen at the school where both education and life skills merges together. Well done you all!

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