La aplicación del método Montessori en el cuidado de personas con demencia aporta beneficios tanto para los usuarios como para los profesionales que los acompañan.
Entre los principales beneficios destacan:
mayor participación en actividades significativas
aumento de la sensación de competencia y autoestima
reducción de conductas asociadas a la frustración o la apatía
mejora del bienestar emocional
mayor implicación en la vida cotidiana del centro
Las actividades se diseñan para que la persona pueda realizarlas con éxito, utilizando capacidades que permanecen preservadas durante más tiempo, como la memoria procedimental o las habilidades motoras.
Este enfoque favorece una mirada centrada en las capacidades de la persona, en lugar de enfocarse únicamente en las limitaciones que provoca la enfermedad.